¡Mi perro se come las cacas! Que no cunda el pánico, hay soluciones naturales

Efectivamente, hay perros y gatos a los que les gusta comer heces entre otras delicias. Por muy asqueroso que nos parezca, la coprofagia es algo bastante común, sobre todo en cachorros. En cualquier caso, no es un comportamiento “normal” en perros y gatos (solo a veces lo hacen las madres con las heces de sus cachorros), y puede acarrear problemas de salud si los excrementos contienen parásitos.

Para evitar este hábito es necesario averiguar cuáles son sus causas. En algunos casos, la coprofagia responde a causas emocionales. No se trata de que nuestro perro o gato quiera fastidiarnos. Hay personas que se comen las uñas, la cutícula, la piel de los labios…¿verdad? Pues algunos perros y gatos prefieren las heces. Y es que, los animales a cualquier edad necesitan estímulos, no solo físicos sino también mentales. Si no los obtienen, lo más probable es que desarrollen problemas emocionales como ansiedad por separación, reactividad, coprofagia, etc.

Animales viajeros: tratamientos naturales para que disfruten de los viajes

Inquietud, respiración agitada, gemidos, babeo, vómitos... muchos perros, gatos, conejos... sufren enormemente durante los viajes. El motivo puede ser físico, es decir, mareo a causa de una excesiva estimulación del aparato vestibular provocada por el movimiento. También en muchas ocasiones el estrés o ansiedad es de origen emocional porque el animal no está acostumbrado y el viaje le produce incertidumbre. Pero hay soluciones, ¡y naturales!

Verano, Navidades, Semana Santa, puentes…. cuando llegan las épocas de viajes por excelencia empieza nuestra angustia por el sufrimiento que el trayecto supondrá a nuestro peludo (porque no tenemos opción o creemos que sería peor dejarle a cargo de alguien). ¿Qué podemos hacer? ¿Solo queda la opción de administrarle un sedante químico que implica riesgos o directamente está contraindicado en animales con dolencias en órganos vitales o de avanzada edad? No, existen opciones naturales sin efectos secundarios.

Antiparasitarios naturales que no ponen en peligro a tu mascota

Más vale prevenir que curar… es una frase muy popular, pero que lamentablemente no se pone a menudo en práctica. Un ejemplo lo constituyen los antiparasitarios químicos contra pulgas, garrapatas y mosquitos que pueden producir graves efectos secundarios en nuestros animales. Deva Khalsa, la famosa veterinaria holística estadounidense, advierte de los peligros de algunos de los componentes químicos de collares y pipetas, basándose en pruebas de laboratorio. Por ejemplo, se ha demostrado que la exposición a largo plazo al fibronil, aunque sea a dosis bajas, puede resultar tóxica para el sistema nervioso, alterar el tiroides, producir daños hepáticos o renales, convulsiones, pérdida del apetito, dificultades locomotoras, pérdida de cabello en el punto de aplicación, picores, etc.

Además, según la EPA (Agencia de protección medioambiental estadounidense), cuando el fibronil se expone a la luz se descompone en una molécula diez veces más tóxica, por eso hay que evitar que el perro se exponga al sol tras la aplicación de pipetas con este tipo de componente.

Otros componentes de los collares y pipetas químicos son los piretroides como la deltametrina causantes de reacciones adversas de distinta gravedad, incluidos daños cerebrales, ataques cardíacos y convulsiones. También el  imidacloprid es un componente común en muchos antiparasitarios químicos. Contiene neonicotinoides, una clase de insecticidas que actúan sobre el sistema nervioso central de insectos. Puede propiciar problemas en órganos muy importantes como el riñón, el hígado, el corazón, así como en el tiroides y aparato locomotor.

"Numerosas patologías están asociadas a componentes emocionales y, sobre todo, al estrés”, Marga Navarro, veterinaria integrativa especializada en équidos

Marga Navarro es autora del libro “Si el humano supiera...” (de venta en Herbolario Sol de invierno), una obra singular, fruto de una auténtica conexión con los caballos y que pretende transmitir los pensamientos y sentimientos de los potros, las yeguas, los caballos de deporte, los sementales… Es un libro de 700 páginas que da respueta a preguntas como: ¿cómo afrontan los entrenamientos?, ¿cómo se orientan en la naturaleza?, ¿cómo podemos comunicarnos con ellos?, ¿cómo les afecta el hecho de ser domados?, ¿cómo perciben los pensamientos y las intenciones de las personas?, ¿cómo pueden realizar una labor terapéutica con los humanos?, ¿cómo podemos ayudarles en su proceso de aprendizaje?, etc. En esta entrevista, Marga Navarro nos explica su trayectoria y puntos de vista sobre la salud de los caballos:

“El mejor compañero felino no es el gato más bonito, sino con el que más te identificas” Amaya Espíndola, La Gatoteca

La Gatoteca es un encantador espacio en Madrid que muchos de vosotros ya conoceréis, sobre todo si os gustan los gatos y vivís en Madrid. Abrió sus puertas hace más de tres años y ofrece la posibilidad de tomar un café, disfrutar de la compañía de gatos y también de adoptarlos, ya que realmente es la sede de ABRIGA (Asociación Benéfica por el Rescate e Inserción de Gatos en Adopción). Amaya Espíndola, veterinaria especializada en medicina felina en La Gatoteca, nos explica con más detalle qué es La Gatoteca, además de darnos consejos para situaciones comunes relacionadas con la convivencia con gatos y su postura respecto a las terapias naturales.

¿Cómo surgió la idea de crear la La Gatoteca?
Surgió a través de Eva Aznar, la presidenta de la asociación ABRIGA, que al terminar la carrera de interiorismo, lo ideó como proyecto final. Su pasión por los gatos y la cultura de Japón la llevaron a crear un sitio para los felinos sin hogar que, además, tiene una vuelta de tuerca más hacia lo social. Así nació ABRIGA. Su sede es La Gatoteca donde puedes interactuar con gatos adultos, enamorarte de ellos y adoptarlos. 

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